Axon llevará Cañas y Tapas a los 50 locales con el foco en Francia

La firma de inversión lanza un plan para multiplicar por cinco la facturación y llegar a 50 millones.

“Nuestra estrategia en restauración, tras la compra en 2019 de Le Pain Quotidien y la reciente adquisición de Cañas y Tapas, es la de lograr sinergias y consolidar las marcas dentro de un mismo grupo”, asegura Javier Martínez de Irujo, principal investment en Axon. “Vamos a estar atentos a nuevas oportunidades que ofrezca el mercado, ya que la situación es propicia debido a la pandemia”, añade Alfonso de León, managing partner de la firma de inversión.

Axon asegura que empezó a analizar la operación de Cañas y Tapas, hasta ahora en manos de Alsea, antes de la irrupción del coronavirus. “Es rentable, está bien operada y la marca ofrece una oportunidad de crecimiento internacional vía franquicias”, indica la empresa que preside Francisco Velázquez.

Axon, cuyas inversiones se habían centrado hasta ahora en el sector tecnológico, con participaciones en firmas como Just Eat, Zinkia, o Wuaki TV, explica que la unión de Le Pain Quotidien y Cañas y Tapas logrará dos tipos de sinergias: en compras, por la ganancia de escala, y a nivel corporativo, unificando la gestión, aunque ambas marcas operarán por separado.

De hecho, el enfoque de cada una de las enseñas será diferente. “La lógica de la compra de Le Pain Quotidien es desarrollar su concepto enfocado al delivery, algo que no tenía y ya estamos desarrollando, mientras que con Cañas y Tapas la clave será internacionalizar el concepto”, explican desde Axon.

Plan de crecimiento

El plan de desarrollo que tiene la firma de inversión encima de la mesa es ambicioso. El foco se centrará en Francia, donde ya hay siete Cañas y Tapas franquiciados, firmados entre 2019 y 2020, y donde la firma quiere abrir “entre 30 y 40 más los próximos cinco años”. Además, “tenemos una franquicia en Portugal y la idea es abrir más, así como llegar a nuevos países como Reino Unido, donde creemos que el concepto puede tener tirón”.

En cambio, “en España, si crecemos, será vía restaurantes propios de forma segura y oportunista”, aseguran. Axon ha adquirido cinco de los siete Cañas y Tapas que hay en el mercado nacional, mientras que los otros dos se cerrarán en los próximos meses. Su objetivo será alcanzar los 50 locales en los próximos cinco años, mientras que los planes para Le Pain Quotidien pasan por elevar sus establecimientos de cinco a 25.

“Estaríamos hablando ya de un grupo de 75 restaurantes, más las opciones que se puedan incorporar vía inorgánica. Supondría llegar a una facturación de más de 50 millones de la red, mientras que los del grupo serán algo inferiores al haber un fuerte componente vía franquicias”, explica Martínez de Irujo.

Antes de la pandemia, ambas firmas sumaban algo más de 10 millones de facturación, cerca de 200 empleados y tenían ebitda positivo. Ahora, “nuestra visión es que no es el mejor momento para la restauración pero sí para invertir en ella”, dice Alfonso de León.

La firma de inversión, que está ahora en pleno despliegue de su fondo Axon Innovation Growth IV, dotado con 150 millones, ha realizado la compra de Cañas y Tapas a través de un vehículo diseñado para ello y que contaba al principio del proyecto con una inversión total, incluyendo equity y deuda, de entre 12 y 14 millones de euros.

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