Más de 1.000 millones de euros para invertir en ‘start up’ en 2020

El capital riesgo sigue más activo que nunca. La pandemia no se ha dejado notar en un sector que cuenta con una liquidez en máximos históricos y sigue buscando proyectos disruptivos que necesiten financiación.

Glovo, Jobandtalent o Fintonic. Las tres tienen en común que son start up que han triunfado entre los inversores y el año pasado lograron cerrar importantes rondas de financiación, sobre todo, con el apoyo de inversores internacionales. Aunque a veces pasa más desapercibido, el capital español también está volcado con las start up. Y ahora más que nunca. Puede que el confinamiento y la crisis del Covid-19 retrasaran algunos anuncios de inversión, pero para nada ha supuesto un parón en el apoyo a los emprendedores. Más bien, todo lo contrario. De hecho, en estos momentos, los fondos de venture capital que operan en nuestro país cuentan con más de 1.000 millones de euros disponibles para invertir y están más activos que nunca en busca de oportunidades.

Aunque esta cifra pueda parecer alta por si sola, ya que en 2019 se invirtieron alrededor de 722 millones de euros (y fue récord histórico), la capacidad inversora real es todavía muy superior, ya que esta cifra sólo tiene en cuenta los fondos vinculados a la patronal Ascri, pero hay muchos otros al margen de esta asociación, así como vehículos de deuda y operadores internacionales que están fuera del radar.

Además, algunos ya se están preparando para levantar capital nuevo. Por ejemplo, Encomenda Smart Capital cuenta actualmente con 11 millones de euros disponibles para este año y el siguiente, pero ya adelanta que esperan levantar un segundo fondo dentro de unos meses.

Con 113 millones de euros, Inveready es en estos momentos el fondo con más capital disponible para apoyar a las start up, aunque hay varios que se acercan a esta cifra al rondar el centenar, como Axon Partners Group, Enisa, Kibo o Samaipata. Nadie niega el impacto de la pandemia, pero el sentir de los inversores sigue siendo muy optimista.

La casuística en cuanto a qué fondos recurrir cuando se busca un socio capitalista es de lo más diversa. Aunque evidentemente lo que está de moda entre los inversores de start up es la tecnología y todo aquello que pueda ser más o menos disruptivo en un sector, los fondos cubren prácticamente todos los ámbitos. Desde la tercera edad hasta proyectos industriales o energéticos. Hay un inversor para cada tipo de emprendedor.

Lo mismo ocurre con la cantidad de inversión. Si se trata de una ronda de 100.000 euros, no tiene sentido acudir a una firma cuyo ticktet mínimo es un millón de euros. Salvo raras excepciones, ni siquiera estudiarán el proyecto. Las grandes firmas privadas suelen tener una barrera de entrada mayor. Por ejemplo, la de Samaipata ronda el millón de euros, mientras que la de Axon es prácticamente el doble.

Más allá de los vehículos tradicionales, están los fondos de fondos, es decir, entidades que cuentan con capital, pero no lo invierten directamente, sino que lo hacen a través de otras firmas de capital riesgo (tanto públicas como privadas). Es el caso del Banco Europeo de Inversión (BEI), que a través de su fondo (EIF, en sus siglas en inglés) cuenta con diferentes iniciativas, aunque tal y como explican, no hay una cantidad de recursos establecida por países, sino que se opta a este capital de forma global. Cuentan con un proyecto para inversiones ligadas al mundo marítimo (Iniciativa Economía Azul), otro para emprendedores sociales o con fines medioambientales, también en el segmento tecnológico (inteligencia artificial y Blockchain) o emprendedores ligados al sector espacial. Además, desde 2015, el BEI ha invertido más de 2.000 millones de euros en un centenar de firmas tecnológicas a través de préstamos.

El sector de la salud, en alza: se trata de un segmento en alza entre los fondos en los últimos años, pero que incluso ha llegado a cobrar mayor protagonismo tras la pandemia, no sólo por la carrera en la búsqueda de una vacuna, sino también por el desarrollo de nuevas terapias. En el caso de Ysios, una de sus últimas apuestas ha sido en la compañía biotecnológica ONA Therapeutics.

Share this post

Share on twitter
Share on linkedin
Share on facebook
Share on email
Share on print